Los períodos de conservación pueden variar según la categoría de datos y las necesidades operativas. Los contextos comunes incluyen:
Solicitudes de contacto y consultas comerciales
La información enviada mediante formularios de contacto (p. ej., nombre, correo, empresa, mensaje) puede conservarse por un período razonable para gestionar seguimientos, proporcionar la información solicitada y mantener un registro interno de comunicaciones.
Metadatos técnicos y registros de seguridad
Los metadatos técnicos (p. ej., marcas de tiempo, user-agent y registros relacionados con seguridad) pueden conservarse con fines de seguridad operativa, diagnóstico, prevención de fraude y auditoría, sujeto a proporcionalidad y revisión interna.
Conservación por cumplimiento legal
Cuando sea necesario, podemos conservar ciertos datos por períodos más prolongados para cumplir obligaciones aplicables (p. ej., contables, tributarias o reclamaciones legales) y para establecer, ejercer o defender derechos legales.
Cuando la normativa local o acuerdos formales establezcan requisitos específicos de conservación, dichas disposiciones prevalecerán en la medida permitida por ley.